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Acción de gracias y llamado a la misión en el Camino Neocatecumenal en Corrientes

El Arzobispo compartió con las comunidades del Camino Neocatecumenal de la Arquidiócesis un encuentro fraterno durante el cual compartieron la celebración del Oficio de Vísperas. En sus palabras hizo, sobre todo, una acción de gracias por su presencia en la Iglesia de Corrientes, destacando su crecimiento, su aporte a la evangelización y el llamado a seguir renovando su misión dentro de la Iglesia.

En este encuentro se reunieron las 22 comunidades de las nueve parroquias en las que está presente el Camino, junto con algunos sacerdotes, entre ellos José Vidal, Raúl Alcorta y Héctor Amarilla; los formadores y seminaristas del Seminario Misionero Redemptoris Mater, y los equipos de catequistas itinerantes que acompañan este proceso de iniciación cristiana. Fue una hermosa ocasión para experimentar la comunión entre los hermanos y la cercanía de nuestro Pastor.

El Camino Neocatecumenal está presente en Corrientes desde 1990. Es un itinerario de iniciación cristiana que nació en las periferias de Madrid en 1964 y que ayuda a redescubrir la riqueza del Bautismo a través de un proceso de formación en la fe, vivido en comunidad. A lo largo de los años, los Papas han alentado esta experiencia eclesial, invitando a quienes la recorren a anunciar el Evangelio con una vida que dé testimonio del amor de Dios.

En la Arquidiócesis de Corrientes, el Camino está presente en las parroquias Cristo Obrero, Santa Teresita, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Nuestra Señora de Pompeya, San Roque González, Inmaculado Corazón de María, Nuestra Señora de Itatí, San José de Saladas y Nuestra Señora del Rosario de Caá Catí. En pequeñas comunidades, los hermanos recorren un camino de crecimiento en la fe, sostenidos por la Palabra de Dios, la liturgia y la vida fraterna.

Palabras del Pastor

Monseñor Larregain presidió la celebración de Vísperas y dio un mensaje de aliento a los fieles y sacerdotes de las comunidades presentes. Recordó que este itinerario de fe comenzó de manera humilde y progresiva, sostenido por la perseverancia de pocos hermanos, hasta consolidarse con el paso del tiempo como una realidad sólida y fecunda dentro de la Iglesia local. Expresó que su desarrollo ha contribuido significativamente a la vida eclesial, especialmente en la evangelización, la formación de los fieles, el fortalecimiento de las familias y el surgimiento de vocaciones sacerdotales y misioneras.

Asimismo, subrayó el impacto del Camino en la experiencia de numerosos fieles que, a través de este recorrido, han redescubierto la riqueza de su bautismo y el amor misericordioso de Dios, encontrando un camino concreto de seguimiento de Jesucristo en la vida cotidiana.

El Arzobispo también invitó a no quedarse en la nostalgia por lo realizado, sino a asumir con responsabilidad los desafíos del presente. En un contexto marcado por cambios culturales y sociales profundos, advirtió sobre la dificultad en la transmisión de la fe a las nuevas generaciones, el debilitamiento de los vínculos familiares, el crecimiento del individualismo y la necesidad de una nueva evangelización para quienes se han alejado de la vida cristiana.

En este sentido, alentó a las comunidades del Camino Neocatecumenal a renovar el fervor misionero, evitando la rutina y manteniendo comunidades vivas, abiertas y capaces de acoger, escuchar y acompañar a quienes buscan a Dios.

En su mensaje, monseñor Larregain también destacó la importancia de profundizar el camino sinodal de la Iglesia, promoviendo la comunión, la corresponsabilidad y la integración del carisma del Camino dentro de la vida diocesana y parroquial, al servicio de la misión común.

Entre los desafíos futuros, mencionó el acompañamiento de jóvenes y familias, la promoción de vocaciones y la presencia evangelizadora en las periferias existenciales, en comunión con toda la Iglesia.

Finalmente, el Pastor concluyó con un llamado a la esperanza y a la confianza en la acción del Espíritu Santo, agradeciendo la entrega de las comunidades y encomendando el camino a la protección de la Virgen de Itatí, con la convicción de seguir caminando juntos en la misión de anunciar a Cristo.

 

NOTA: A la derecha de la página, en Archivos, el texto complato del mensaje del Arzobispo como Palabras a las comunidades del Camino Neocatecumenal en PDF